Dr. Ricardo Cabello Aguilera Cirugía Bariátrica y Metabólica

Una vocación que nace del servicio

El Dr. Ricardo Cabello Aguilera se define, antes que nada, como una persona con una profunda vocación de servicio. Para él, la medicina representa una forma de servicio integral hacia las personas, idea que terminó por marcar su camino profesional.

Su decisión de estudiar medicina no fue inmediata. Durante su formación inicial contempló otros caminos: la ingeniería mecánica le atraía por su afinidad con las matemáticas, la física y el diseño de estructuras. Al mismo tiempo, la equitación que practicaba desde la infancia lo llevó a considerar incluso la medicina veterinaria como una opción natural.

Sin embargo, con el paso del tiempo, especialmente durante la preparatoria, comenzó a definir con mayor claridad su rumbo. Fue ahí donde entendió que lo que realmente buscaba era una profesión centrada en las personas. Ese fue el punto de quiebre: la medicina.

La medicina interna como punto de partida del pensamiento clínico

Ya dentro de la carrera, encontró en la medicina interna una de sus mayores fascinaciones. Más allá del conocimiento técnico, le atrajo la forma de pensar que exige: la construcción de diagnósticos precisos y la lógica detrás de cada decisión terapéutica.

Esa etapa como estudiante también lo llevó a conocer el Instituto Nacional de la Nutrición, institución en la que buscó formarse posteriormente como residente, motivado por alcanzar el nivel académico necesario para ingresar.

En ese entorno tuvo un encuentro determinante con la figura del Dr. Manuel Campos, a quien recuerda como un cirujano con una habilidad quirúrgica impecable, pero sobre todo con una profunda calidad humana. Destacaba por su forma de abordar a los pacientes, su trato hacia las familias y su compromiso con la formación de médicos, impulsando incluso oportunidades académicas en el extranjero.

Esa influencia fue decisiva en su transición hacia la cirugía general.

La UNAM y la construcción de una base sólida

Su ingreso a la UNAM representó un cambio significativo en su formación. Proveniente de una escuela de corte jesuita, con una estructura más rígida y ordenada, encontró en la universidad un entorno más abierto y dinámico, experiencia que considera enriquecedora.

Las materias que más lo marcaron fueron anatomía, fisiología y bioquímica. En ese periodo reflexionó sobre la relación entre el entorno y el ser humano, señalando cómo todo lo que compone al organismo proviene de lo que pensamos, comemos y bebemos, incluso a nivel de los átomos que forman nuestras células.

Fue una etapa exigente, en la que prácticamente todo representaba conocimiento nuevo.

El camino hacia la cirugía general

La decisión de dedicarse a la cirugía general estuvo motivada por la convergencia de varios intereses. Por un lado, su afinidad con el pensamiento lógico y científico; por otro, la aplicación directa del conocimiento médico en la práctica quirúrgica.

El Dr. Cabello destaca que la medicina también implica un componente matemático a través de la bioestadística y la toma de decisiones basadas en evidencia.

Pero lo que realmente definió su elección fue la experiencia quirúrgica: la posibilidad de intervenir directamente en el estado de salud de una persona a través del conocimiento aplicado.

Reconoce que, aunque el objetivo siempre es curar, la realidad clínica no siempre lo permite. En esos casos, el papel del médico sigue siendo esencial: aliviar el dolor, mejorar funciones básicas o, cuando esto tampoco es posible, acompañar al paciente. Para él, todas estas formas también representan el ejercicio pleno de la medicina.

Uno de los aspectos más significativos de su trayectoria ha sido la relación médico-paciente. El Dr. Cabello considera que el médico debe convertirse en una especie de “socio” del paciente, construyendo juntos el proceso de atención.

Esta relación debe estar sustentada en principios éticos, legales, morales y científicos, siendo la base científica la que permite tomar decisiones sólidas.

La confianza, enfatiza, es indispensable. Sin ella, el proceso médico no puede avanzar de manera adecuada.

Esto cobra especial relevancia en escenarios como los servicios de urgencias, donde el paciente es atendido por equipos médicos que no conoce. En esos contextos, la claridad en la información es fundamental: explicar el estado del paciente, las opciones de tratamiento, las implicaciones de una cirugía y las posibles alternativas.

Sólo cuando el paciente y su familia comprenden plenamente la situación, se construye una verdadera confianza.

Atención personalizada y visión integral del paciente

Para el Dr. Cabello, la atención personalizada no se limita al tratamiento médico, sino que implica conocer al paciente en su totalidad: su entorno, su estilo de vida, sus actividades y su manera de procesar emociones.

Este conocimiento permite entender mejor cómo una decisión médica puede impactar su calidad de vida, y facilita un acompañamiento más humano y completo durante el proceso de atención.

El aprendizaje como proceso permanente

La medicina, afirma, exige estudio constante. No es una profesión que permita detener el aprendizaje en ningún momento.

El avance científico modifica de manera continua la comprensión de las enfermedades. Un ejemplo claro es el de los linfomas, que anteriormente se concebían como una sola entidad y hoy se reconocen como múltiples enfermedades con características y tratamientos específicos.

Esta evolución obliga al médico a mantenerse actualizado, aunque la gran cantidad de información disponible hace necesario seleccionar con criterio lo realmente relevante.

La experiencia en el quirófano

En el ámbito quirúrgico, el conocimiento anatómico y fisiológico es fundamental para anticipar complicaciones.

Uno de los principales retos en cirugía general es el control de la hemorragia durante el transoperatorio, situación que depende en gran medida de la técnica quirúrgica.

El trabajo conjunto con el anestesiólogo es esencial para mantener una visión integral del paciente durante la intervención.

El Dr. Cabello considera que el transoperatorio es, sin duda, la etapa más significativa de su práctica profesional, aunque reconoce la importancia del postoperatorio como fase decisiva del resultado final.

Asimismo, destaca la importancia del ambiente en el quirófano: la coordinación, la comunicación y la armonía del equipo son determinantes para un buen desenlace quirúrgico.

Retos actuales de la medicina en México

Uno de los principales desafíos del sistema de salud en México es el acceso a los servicios médicos. Aproximadamente la mitad de la población enfrenta limitaciones importantes en este sentido, situación relacionada con factores estructurales y económicos.

A esto se suma el incremento en los costos de atención y de los seguros médicos, incluso para quienes sí tienen acceso al sistema privado.

Formación de nuevas generaciones

El Dr. Cabello considera que la medicina debe elegirse por verdadera vocación. Si existe esa pasión, la profesión puede ser profundamente satisfactoria. Sin embargo, advierte que cuando se elige por motivos ajenos a la vocación, el camino suele ser más difícil.

También observa un cambio generacional en la forma de ejercer la medicina, donde actualmente se busca mayor equilibrio entre la vida personal y profesional, en contraste con generaciones anteriores que permanecían en el hospital hasta concluir todas sus responsabilidades.

Uno de los momentos más importantes de su carrera fue la invitación del Dr. Beltrán para fundar el departamento de gastroenterología quirúrgica en una institución oncológica.

Este reto representó un punto de inflexión profesional, no sólo por la responsabilidad académica, sino también por el entorno competitivo entre especialistas. Finalmente, fue él quien encabezó la creación del departamento.

Avances en cirugía bariátrica y metabólica

En los últimos años, uno de los hallazgos más relevantes ha sido el impacto de la cirugía bariátrica en el control de la glucosa en pacientes con diabetes, un efecto que previamente no se había considerado.

A ello se suma la evolución de las técnicas quirúrgicas, con una disminución de complicaciones metabólicas, así como el desarrollo creciente de la cirugía robótica.

El manejo de la obesidad representa un desafío complejo, ya que no se trata únicamente de un problema médico, sino también de factores sociales, económicos y educativos.

Reflexión final

Al mirar hacia atrás, el Dr. Cabello reconoce que su camino estuvo lleno de retos, pero reafirma que la decisión de dedicarse a la medicina y a la cirugía fue la correcta.

Y resume una de sus ideas centrales: un verdadero cirujano no sólo se define por su capacidad para operar, sino también por su criterio para saber cuándo no hacerlo.

Categories:

Tags:

No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No puedes copiar el contenido de esta página